El otro día estaba en un bar con unos amigos. Clinc, clinc, clinc... sonó una moneda que cayó al suelo. De manera automática, una amiga y yo, catalana ella, catalán yo, nos agachamos a por la moneda que había caido de las manos de otro amigo, vasco él. Era una monera de cinco céntimos. En el intento por recuperarla casi nos chocamos mi amiga y yo. En eso estábamos cuando alcancé oir la voz de mi amigo vasco: "¡¡hay que ver como sois los catalanes... y eso que solo son cinco céntimos!!". No pudimos evitar reirnos.
De vuelta...???
Hoy puede ser un gran día para volver... un gran día para empezar, un gran
día para continuar, para seguir...para cambiar...
No sé dónde me he metido todo ...