Tengo una amiga, a la que le encanta el cine clásico, que cuando era niña creía que las personas de antes vivían en un mundo en blanco y negro. Las películas y las viejas fotografías en blanco y negro alimentaban su creencia. ¡Cómo somos cuando somos pequeños! A mi amiga le encanta esa película de Woody Allen, La Rosa Púrpura del Cairo, en la que un personaje (Jeff Daniels) de una película en blanco y negro escapa de la pantalla del cine para vivir una vida en color. El evadido pronto se daba cuenta de lo cruda que es la vida aquí fuera. Pero a pesar de todo quería vivir su propia vida, y no la que un guionista había diseñado para él. Mientras, la protagonista (Mia Farrow) soñaba con una vida diferente a la que tenía. El cine para ella era una evasión, donde soñar que otra vida es posible. No en vano al cine se lo conoce como la fábrica de sueños. Volviendo a mi amiga cuando era niña, posiblemente es mejor creer en una vida en blanco y negro que en una vida de color de rosa. Se encuentra más próxima a la realidad.Aquí os dejo una canción de la banda sonora:









